Aunque quisieron callarlo, la letra y el espíritu de lucha de Víctor Jara se mantienen vivos a través de la canción. El cantautor chileno fue asesinado en dictadura y su muerte representa uno de los episodios más trágicos del acontecer nacional.
Pese al crítico escenario que vivía la política chilena el 11 de septiembre de 1973, Víctor Jara fue a su trabajo como lo hacía normalmente. Para ese día, tenía que presentarse en un acto en el que Salvador Allende, presidente de la República, se dirigiría al país. Esto no pasó. Ni lo uno ni lo otro, ya que se produjo el golpe de Estado y la democracia chilena sucumbió ante uno de sus momentos más grises.
Así fue la muerte de Víctor Jara, cronología de un asesinato en dictadura que se cocinó en el seno militar y se perpetró a lo largo de seis días, culminando con su muerte en el Estadio Chile, recinto que actualmente lleva el nombre del compositor.
Cronología:
11 de septiembre
Augusto Pinochet y la fuerza militar arriban al palacio de la Moneda de forma violenta, derrocando al presidente democrático Salvador Allende y dando inicio a la dictadura.
Ese mismo día, Víctor Jara y muchas otras personas que se encontraban en las instalaciones de la Universidad Técnica Estado, actualmente, Universidad de Santiago, fueron tomados como prisioneros por uniformados simpatizantes al golpe.
12 de septiembre
Jara y varios prisioneros fueron llevados al Estadio de Chile, tomado por los militares como centro de detención. Allí, se les sometió a tratos crueles e inhumanos. Testigos aseguran que el intérprete de “Manifiesto” fue brutalmente golpeado, a tal punto que sus costillas se escuchaban al quebrarse, mientras lo seguían torturando.
Después de ser golpeado durante toda la jornada, el artista chileno es asesinado. Las causas exactas de su muertes no se han logrado esclarecer, sin embargo, la versión oficial asegura que fue ejecutado con más de 40 disparos.
Según consta en el expediente judicial que fue ratificado por la Corte Suprema en agosto de este 2023, al compositor se le reconoció como una persona pública por los militares y durante todo su cautiverio, sufrió constantes y violentos episodios de agresión física y verbal.
“Respecto de Víctor Jara Martínez, las agresiones tuvieron como principal aliciente, la actividad artística, cultural y política del mismo, estrechamente vinculada al recién derrocado gobierno, quien fue sometido a idénticas torturas físicas, siendo los golpes más severos, aquellos que recibió en la región de su rostro y en sus manos, ambas víctimas fueron objeto de patadas, golpes de puño y golpes de culata con armas”, se lee en el relato.
14 de septiembre
Tras haber sido asesinado, su cuerpo fue traslado junto al de otros prisioneros a las afueras de Santiago. Corría la noche del sábado 14 de septiembre de 1973, cuando el cadáver del músico nacional fue abandonado al lado de una pila de decenas de personas fallecidas a manos de la dictadura.
16 de septiembre
Joan Turner, esposa de Víctor Jara, identifica su cuerpo en la morgue. El cantautor chileno presentaba 44 impactos de bala: 2 en la cabeza, 6 en las piernas, 14 en los brazos y 22 en la espalda. Fue enterrado en el Cementerio General de Santiago.