En una extensa entrevista en el programa Cadena Nacional de Vía X, el analista internacional y académico de la Universidad de Chile, Gilberto Aranda, desmenuzó el complejo escenario diplomático que enfrenta el país tras los controvertidos dichos del embajador de Estados Unidos respecto a la soberanía en el estrecho de Magallanes, en medio del creciente interés de las potencias por las rutas interoceánicas y los recursos estratégicos del cono sur.
Aranda calificó la postura estadounidense como una muestra concreta de “antidiplomacia”, caracterizada por el secretismo, la estridencia y un enfoque transaccional: “El embajador plantea de manera descarnada que si cooperan en crimen organizado, Chile debe ceder en temas que a ellos les interesan, sumando de forma insólita la variable de Magallanes. No es un diplomático que se escape con los tarros; cuenta con el total respaldo de Washington para actuar así”, advirtió el especialista, respaldando la respuesta de la Cancillería chilena al recalcar que la soberanía nacional no requiere tutelaje extranjero.
El Estrecho, la controversia con Argentina y el factor Malvinas
El académico explicó que el estrecho de Magallanes ha adquirido un valor geopolítico renovado, registrando un aumento del 70% en el tráfico marítimo debido a las limitaciones de calado del Canal de Panamá:
- Límites consolidados: Recordó que los derechos chilenos emanan de los tratados de 1881 y 1984, por lo que no existe controversia limítrofe real, aunque alertó que decretos argentinos de defensa desde 2021 han intentado instalar nociones de “control conjunto” que Chile debe exigir rectificar formalmente.
- Comercio hacia Malvinas: Respecto a los reclamos de Buenos Aires por el zarpe de naves desde Punta Arenas, Aranda señaló que Chile apoya diplomáticamente la demanda argentina sobre las islas, pero subrayó que el intercambio de suministros básicos no debe confundirse con apoyo logístico a la explotación de hidrocarburos, llamando a transparentar al máximo las operaciones para evitar fricciones.
Bipolaridad entre Washington y Beijing: El dilema del “Escudo de las Américas”
En el análisis macro, Aranda alertó sobre los riesgos del nuevo orden internacional, donde se transita desde los tratados de libre comercio hacia alianzas geopolíticas cerradas:
- Presión sobre recursos críticos: Sostuvo que iniciativas como el “Escudo de las Américas” van más allá de la lucha antinarcóticos y buscan denegar o limitar el acceso de China a minerales e infraestructura en la región.
- Estrategia comercial multilateral: Dado que China es el principal socio comercial de Chile (duplicando el intercambio con EE.UU.), el académico advirtió que alinearse ciegamente a una lógica bipolar acarreará severos costos económicos, instando a preservar margen de maniobra mediante la diversificación hacia mercados como India, el sudeste asiático y Canadá.




