En una distendida y emotiva conversación en el programa Todo va a estar bien de Vía X, la comunicadora y modelo uruguaya Claudia Schmitd repasó momentos clave de su trayectoria personal y profesional. Durante la entrevista, la actual conductora de televisión abordó desde sus primeros pasos en el modelaje en Montevideo hasta su consolidación en el espectáculo chileno, deteniéndose en episodios familiares que marcaron su vida.
Uno de los pasajes más conmovedores fue el relato sobre la repentina muerte de su abuelo Juan a causa de un infarto, cuando ella tenía 16 años. Schmitd recordó que el día anterior a su partida sintió la necesidad de expresarle su cariño, algo que no alcanzó a decirle en vida: “Estaba sentada al lado de él, lo miraba y pensaba: ‘Pensar que te quiero tanto y nunca te lo digo’. Al otro día falleció. En el velorio necesité un momento a solas para hablarle, pedirle perdón y decirle cuánto lo amaba”, relató sobre la figura que hasta el día de hoy considera su guía y ángel protector.
Su llegada a Chile en los años 90 y el valor de la amistad
El espacio televisivo sorprendió a la panelista con el testimonio de Andrea, su amiga íntima desde hace más de cuatro décadas en Uruguay, quien fue la impulsora de su radicación definitiva en territorio nacional en 1997. “Ella me convenció de que el mercado chileno era súper bueno. Llegué en un momento de plena ebullición del país, donde se sentía una gran tranquilidad y respeto”, reflexionó Schmitd sobre su debut en las pasarelas y la televisión local.
Asimismo, la modelo se refirió con orgullo a su faceta como madre de Sofía (18), actualmente radicada en Madrid estudiando kinesiología, y Benjamín (17), quienes le dedicaron cariñosos saludos en pantalla. Schmitd destacó la disciplina y perseverancia que ha inculcado en la crianza de sus hijos, cerrando un recorrido autobiográfico que hoy la mantiene vigente en la conducción de Encantadas en Zona Latina.




