Una investigación histórica sacó a la luz detalles inéditos sobre los nexos políticos y militares entre Chile y el Reino Unido durante la Guerra de las Malvinas en 1982. En Cadena Nacional, se expusieron los alcances del texto que documenta cómo figuras como Miguel Kast y José Piñera afianzaron la sintonía ideológica con el gobierno conservador de Margaret Thatcher antes de que estallara el conflicto en el Atlántico Sur.
Las gestiones de los economistas sentaron las bases de un intercambio estratégico decisivo: la dictadura chilena facilitó pistas de aterrizaje y espacio aéreo para que los aviones británicos espiaran los movimientos de las tropas argentinas. A cambio, Londres destrabó la venta de armamento y cedió aviones Hawker Hunter y equipos de reconocimiento a precios simbólicos.
La cooperación bilateral se extendió más allá del régimen militar. La investigación expone cómo radares británicos continuaron operando en Chile durante el mandato de Ricardo Lagos, pese a las órdenes presidenciales de suspender la entrega de información a Londres.
Además, el análisis aborda la reciente incorporación de aviones de alerta temprana E-3 Sentry bajo la gestión de Maya Fernández en Defensa, confirmando una estrecha colaboración militar que hoy contrasta con los respaldos diplomáticos a la postura argentina sobre las Islas Malvinas.




