La parlamentaria asomaba como una carta segura tras el acuerdo previo entre el oficialismo, el Partido de la Gente (PDG) y la Democracia Cristiana (DC). Sin embargo, el acuerdo no prosperó debido a la baja de algunos diputados.
El pasado miércoles la Cámara de Diputados votó para escoger al nuevo presidente de la testera. Si bien la parlamentaria Pamela Jiles (PDG) corría con ventaja en la previa para quedarse con el mando del Congreso tras el acuerdo entre el oficialismo, el Partido de la Gente (PDG) y la Democracia Cristiana (DC), finalmente el diputado Jorge Alessandri (UDI) se quedó con la presidencia.
Tras esto, el excandidato a diputado Rodrigo Rettig celebró que la diputada del PDG no alcanzara la presidencia de la Cámara de Diputados y señaló que “Pamela Jiles es de lo peor que ha existido en política, una persona totalmente alienada de la realidad, que le gusta estar polemizando, peleando”, indicó en el programa Not News.
El comediante León Murillo sostuvo un análisis similar y manifestó que “el único partido político de la parlamentaria ha sido Pamela Jiles. Ella comprende el universo desde Pamela Jiles. Tener a una presidenta como ella implica no saber cómo serán las determinaciones que se van a tomar”.
Cabe destacar que el cargo de presidencia constituye un rol clave en el Congreso Nacional, ya que quien lo ocupa ordena la tabla legislativa, dirige las sesiones y representa institucionalmente al resto de los diputados.




