Durante la mañana de este martes se dio a conocer un robo ocurrido en la Catedral Metropolitana de Santiago, hecho que actualmente es investigado por Carabineros. El delito quedó al descubierto tras constatarse la sustracción de objetos de alto valor patrimonial, correspondientes a piezas con varios siglos de antigüedad.
De acuerdo con los primeros antecedentes, el ilícito se habría perpetrado durante la noche, cuando desconocidos ingresaron a la nave central del principal templo católico del país, sede del Arzobispado de Santiago. Entre las especies robadas se encontrarían dos candelabros datados cerca del año 1700, reconocidos por su relevancia histórica, religiosa y cultural.
Hasta ahora no se ha determinado el modo exacto en que los responsables accedieron al recinto, ya sea a través de puertas laterales o forzando el ingreso principal. Carabineros adoptó el procedimiento correspondiente tras la denuncia y confirmó que la Catedral cuenta con cámaras de seguridad, registros que serán analizados como parte de las diligencias investigativas.
En un comunicado público, el Arzobispado de Santiago detalló que los delincuentes habrían forzado candados, cadenas y sistemas de seguridad para concretar el robo. Además de los candelabros, se sustrajeron otros artículos de plata utilizados en el altar. El obispo auxiliar de Santiago, monseñor Alberto Lorenzelli, lamentó profundamente el hecho, destacando tanto el valor espiritual como material de las piezas, y realizó un llamado a la comunidad a alertar ante cualquier intento de comercialización de estos objetos, enfatizando que pertenecen al patrimonio de toda la comunidad cristiana.



