El menor se encuentra junto a su padre, Adrián Conejo, en un centro de reclusión ubicado en Texas.
La semana pasada se reportó la detención de Liam Conejo, un niño ecuatoriano de cinco años, a manos del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en Minneapolis, generando escándalo a nivel mundial.
Según El País, el menor de edad ya cumplió una semana de detención junto a su padre, Adrián Conejo Arias, al interior de un centro de reclusión de Texas, en la ciudad de Dilley.
El abogado Eric Lee explicó que en este centro, se encuentran menores de edad que quedan en reclusión junto a sus progenitores: “Es un lugar horrible”.
“El agua potable es pútrida y a menudo no se puede beber, y las comidas han contenido insectos, tierra y escombros“, detalló Lee.
Además, describió que los guardias “son tan duros como los de las instalaciones para adultos. Este no es un lugar donde querrías tener a tu hijo ni siquiera por 15 minutos“.
En paralelo, ICE justificó el operativo e indicó que los agentes tenían como objetivo detener al padre del menor, asegurando que ellos tutelaron al niño mientras Adrián supuestamente escapaba.
“Después de realizar el arresto, mis oficiales lo cuidaron, lo llevaron a comprar algo de comer a un restaurante con servicio en el vehículo y pasaron horas asegurándose de que estuviera bien cuidado“, relató Marcos Charles, principal funcionario del ICE en Minneapolis.
Por otro lado, la ministra de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana en Ecuador, Gabriela Sommerfeld, reveló que Adrián habría pedido que “el Estado no intervenga” en el caso.
“Hay casos de ecuatorianos con petición de asilo y nos han pedido que el Estado ecuatoriano no intervenga. Es el caso del señor que tiene a su hijo menor de edad (…) La familia nos ha cancelado las reuniones y, a pesar de ello, el Estado ecuatoriano está en contacto directo con las autoridades norteamericanas para velar por la integridad no solamente del niño, sino también de los adultos“, explicó Sommerfeld.



