El trío participó de la cruzada solidaria prácticamente en todas sus etapas y nunca pasaron inadvertidos. Desde la censura que vivieron en 1985 en plena dictadura de Pinochet, cuando Televisión Nacional los sacó del aire, al playback de 1990, en los días de Corazones.
La censura en dictadura
El trío sanmiguelino ya había publicado su primer disco, La Voz de los 80′ y bregaba por hacerse un espacio en una era de un incipiente auge del rock latino, por ello cada oportunidad para presentarse en la televisión era importante. Más por el hecho de aparecer por primera vez en la señal de TVN, el canal manejado por la dictadura.
El grupo fue programado en el segmento juvenil, para el mediodía del sábado 7 de diciembre. Salieron al escenario y comenzaron su espectaculo. Pero la transmisión de Televisión Nacional salió del aire apenas a los 26 segundos, cuando Jorge González cantaba la línea “los hippies y los punks tuvieron la ocasión de romper el estancamiento…”. Así apareció en pantalla el logo de la campaña (Teletón) sobre un fondo en color verde.
Además de Los Prisioneros, en esa Teletón también hubo cortes en las presentaciones de Roberto Nicolini, el conductor del popular programa infantil Pipiripao y la tía Pucherito de Los Bochincheros. Es decir, hubo una sensibilidad muy particular esa jornada en el switch.
Corazones, camisas y playback
Tras quedarse con el mal trago del debut en la Teletón 85, Los Prisioneros volvieron a ser incluidos en la cruzada solidaria en la edición de 1990, realizada entre el 7 y 8 de diciembre en el Teatro Casino Las Vegas.
Era un momento distinto. El país dejaba atrás la dictadura de Augusto Pinochet y se acomodaba al retorno a la democracia. Mientras, Los Prisioneros vivían una renovación total; ese año publicaron Corazones, que marcaba un giro estilístico absoluto respecto a lo que se les conocía. Era además el primer álbum como dúo, tras la salida del guitarrista Claudio Narea.
Como se estila en televisión, el grupo hizo playback. Primero con Tren al sur, que ya gozaba de popularidad a la luz de la reacción del público presente. Cuando acabó la canción, Jorge González quiso hablar. “Muchas gracias. Muchas gracias a los que están acá, muchas gracias a toda la gente que está viendo por televisión…”.
No alcanzó a terminar la última frase, cuando la dirección lanzó la pista de Estrechez de Corazón. El tiempo en la TV, es valioso. Comenzó a sonar la introducción, la famosa línea “No te pares frente a mí/Con esa mirada, tan hiriente”. González se vio sorprendido, pero decidió seguir hablando mientras sonaba la canción de fondo. “Les pedimos que vayan a colaborar, tal como nosotros colaboramos con nuestro modesto playback”.
Quieren dinero
En su regreso en 2002, Los Prisioneros ya disfrutaban el estatus de ser una leyenda del rock chileno. Había pasado un año desde sus multitudinarios shows de regreso en el Estadio Nacional, los que permitieron al grupo sonar en mejores condiciones que en los años 80. Incluso tras ese regreso ocurrió un primer tanteo para llevarlos al Festival de Viña.
Por eso, se imponía invitarlos al evento. La noche del 30 de noviembre los presentaron los animadores en el escenario, Don Francisco, Rafael Araneda, Kike Morandé, Vivi Kreutzberger y Jorge Hevia. Como futbolistas saltando a la grama, el trío González, Tapia y Narea entró al escenario montado en la cancha del coliseo de Ñuñoa bajo una ovación.
Mientras se acomodaban, Jorge González comenzó a hablar. “¡Qué lindo!, ¿no? Qué bonito que se pueda transformar una cosa en otra; que de todo el ego gigante, que todas las ganas de figurar que tenemos los artistas, ¿no?, se puedan transformar en ayuda a los niños. Que de toda la avaricia y el sentido del buen negocio que tienen las empresas, que pueden subir los precios, pagar menos impuestos, hacerse propaganda y, que con lo que consume la gente, entre comillas ayudar, se pueda ayudar realmente a los niños”.
Luego, con su habitual ironía, dedicó Quieren dinero “a nosotros mismos” y “al gran Don Francisco”. Comenzaron a tocar y en el puente de la canción González, tal como solía hacerlo a menudo en los shows improvisó una letra. “Quiero más Luksic, quiero más Angelini; quiero más UDI, quiero más Pinocheques; quiero más Büchi, quiero más Lavín; quiero más libras, quiero más dólares“.
Tras terminar Quieren Dinero, González volvió a hablar. “Sabemos que es la gallada la que se mete la mano al bolsillo al final, y siempre se cumple la meta”. Luego siguieron con Corazones rojos.



