En una nueva edición de Cadena Nacional por Vía X, se desarrolló una profunda reflexión historiográfica sobre cómo la sociedad chilena procesa sus crisis recientes y la constante tensión entre la memoria viva y el análisis histórico.
Fue la reciente galardonada con el Premio Nacional de Historia, Ana María Stuven, quien abordó el giro pendular de la opinión pública respecto a los 30 años de la Concertación, pasando del severo cuestionamiento instalado durante el Estallido Social de 2019 a una progresiva revalorización de sus avances institucionales y económicos.
“El momento del estallido social se vinculó con la promesa incumplida y con horizontes de expectativas que se desbordaron. Cuando las aguas se apaciguan, el análisis permite mirar la larga duración y reconocer que la Concertación posibilitó salir airosos del quiebre de la dictadura y alcanzar tres décadas de desarrollo”, destacó el especialista durante la entrevista.
La búsqueda del orden institucional y las fracturas pendientes
El diálogo profundizó además en la histórica inclinación del país por priorizar el orden frente a momentos de incertidumbre política, un fenómeno rastreable desde la consolidación de la República en el siglo XIX. En esa línea, se remarcó que, si bien la transición política formal concluyó hace años, la transición cultural y las marcas de la dictadura continúan presentes en el tejido social.
Asimismo, se desestimó calificar a Diego Portales como un caudillo clásico, caracterizando más bien a las clases dirigentes del período como representantes de un orden conservador enfocado en cambios graduales y en la preservación de la estabilidad institucional.




