Las declaraciones de la titular de Ciencia reabrieron el debate sobre la meritocracia y el rol del discurso público frente a la pobreza, con cuestionamientos tanto por el mensaje como por la forma en que se comunicó a la ciudadanía.
La ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, desató críticas tras afirmar en una de sus últimas entrevistas que “uno de los mejores regalos” que tuvo en su vida fue haber sido pobre, en referencia a su experiencia personal y su trayectoria sin redes de apoyo.
Sus palabras no pasaron desapercibidas y fueron cuestionadas en Not News, donde el panel analizó el impacto de su declaración.
El abogado Hugo Gutiérrez fue categórico en su crítica: “Cuando dicen que ser pobres es un regalo, significa que en Chile hay más de 3 millones de afortunados que han recibido el regalo de la pobreza. Decir eso es ofensivo para nuestro pueblo y para los millones y millones de pobres que hay en el mundo entero”.
En la misma línea, la abogada Gloria Requena no solo cuestionó el fondo, sino también la forma: “La vocería no es el don del gobierno. Yo creo que deberían darles pautas más específicas para comunicarse”.
Requena agregó que, si bien se puede interpretar que la ministra intentaba destacar su trayectoria personal, el mensaje falla completamente: “Lo que ella quiere decir es que puede atribuir 100% su éxito a la meritocracia (…) pero la cuña es horrenda pensando en la gente que es pobre en su casa, se tiene que sentir afortunado, es fatal”.
Por su parte, la periodista Lily Zúñiga puso el foco detrás de las palabras: “Es peligroso el relato. ¿Nos quieren convencer de que hay que ser pobres para que seamos felices realmente? (…) Porque esta ministra romantiza un fenómeno en el que todos, o no queremos llegar o queremos salir”.



