La abogada evidenció las falencias que ha arrastrado la institución en temas de salud mental, a raíz del relato del padre del reo que fue acusado de canibalismo.
El caso de un reo acusado de homicidio y canibalismo al interior de la cárcel Huachalalume causó impacto, hecho ocurrido el pasado 8 de febrero en el centro penitenciario de La Serena.
La situación intensifica la crisis que enfrenta Gendarmería por las liberaciones erróneas que han surgido en los últimos meses, sumado a los cuidados y seguimientos que se le hacen a los reos en temas de salud mental.
Sobre esto, el padre del interno involucrado señaló que su hijo desde la infancia ha tenido problemas psiquiátricos y que la institución penitenciaria nunca se hizo cargo de su salud mental.
“No pusieron cartas en el asunto, debieron haberlo aislado, debieron haberlo ayudado. Siempre prometieron y no cumplieron con lo que uno pedía: una ayuda para él”, declaró.
En la misma línea, la abogada Gloria Requena compartió los dichos del padre del reo acusado, señalando en el programa Not News que la institución posee falencias al momento de tener profesionales que se encarguen de estos problemas: “Los profesionales que más cuesta llenar en los centros de atención de víctimas a nivel nacional y en Gendarmería son los psiquiatras. No hay horas de atención disponibles ni tampoco profesionales suficientes”.
Finalmente, la abogada catalogó a Gendarmería como “el pariente pobre de los parientes pobres”, y agregó que “no tienen la cantidad de cárceles necesarias, tenemos un hacinamiento brutal. Entonces si no da ni siquiera para segregar de acuerdo al nivel de criminalidad, menos da para enfermedades mentales”.




