El presidente electo, José Antonio Kast, lanzó duras críticas desde su gira europea contra la administración de Gabriel Boric tras la oficialización de Michelle Bachelet a la ONU. Kast respaldó los cuestionamientos de su partido, calificando la movida como una “avivada” y un intento de “amarre” diplomático a pocas semanas del cambio de mando.
“No queremos que un gobierno saliente deje amarrados los destinos del país”, sentenció el líder republicano.
A pesar de sus dichos, Kast evitó expresar una postura sobre la candidatura de Michelle Bachelet y reiteró que se referiría al tema a partir del 11 de marzo. Mencionando que “no me voy a pronunciar antes de asumir el cargo en propiedad”, postergando su definición oficial hasta el cambio de mando.
El primero en lanzar los dardos fue el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, quien aseguró que esta postulación es el “amarre más grande” del gobierno saliente.
Esta acusación generó una inmediata repercusión en La Moneda y el Presidente Boric respondió en su cuenta de X, calificando los dardos de Squella como una “pequeñez y frivolidad”.



