A escasas horas de que el presidente electo, José Antonio Kast, oficialice su equipo ministerial este martes 20 de enero, la confirmación de Santiago Montt como futuro titular de Minería ha detonado críticas instantáneas del oficialismo. La controversia estalló tras el comunicado de Los Andes Copper, que informó la renuncia de Montt a su gerencia general para integrarse al gobierno que asume el 11 de marzo.
Desde el Partido Socialista y el Frente Amplio calificaron el movimiento como una “mala señal” para la transparencia. “No es prudente que quien lidera un proyecto minero estratégico pase directamente a tomar decisiones regulatorias sobre el sector”, advirtieron parlamentarios oficialistas, apuntando a una eventual “captura corporativa”.
En la misma línea el diputado del Frente Amplio, Diego Ibáñez, planteó que “Si esto se confirma oficialmente, corresponde actuar con total rigurosidad, revisando eventuales conflictos de interés y garantizando que el Ministerio de Minería funcione con independencia, pensando en el bien común”, agregó.
Sin embargo, las críticas no se agotaron en Montt. El posible nombramiento de la exfiscal Trinidad Steinert en Seguridad encendió un segundo foco de conflicto. La diputada Carmen Hertz (PC) calificó como “improcedente que una fiscal regional pase tan sueltamente a un cargo político”, asegurando que esto “lesiona la autonomía del Ministerio Público”.




