A primera hora de este jueves, Rodolfo Carter le transmitió a su entorno que no asumirá como ministro de Seguridad, una decisión que ya le había adelantado al presidente electo, José Antonio Kast.
La negativa del futuro senador puso término a la incertidumbre que se arrastraba desde hace semanas y que había generado ruido tanto en la Oficina del Presidente Electo (OPE), como al interior de los partidos del oficialismo entrante.
La decisión definitiva fue precedida por una conversación a solas que ambos sostuvieron el miércoles en dependencias de la OPE. Al término de la reunión, relatan testigos, ambos se dieron un abrazo a la vista de quienes se encontraban en el lugar, en una señal de cierre amistoso del episodio.
En el entorno del senador electo explican que hubo dos factores centrales que inclinaron la balanza. El primero, las limitadas facultades que tiene el aún nuevo Ministerio de Seguridad.
En Desde La Redacción de La Tercera, Daniel Reyes afirmó que “es una buena noticia que esté considerada la voz de los alcaldes” y que es “evidente” que Carter “tiene una amplia experiencia en el ámbito de la seguridad”. No obstante, advirtió que “hoy día, en las condiciones que está, me parece que es sumamente arriesgado, porque hoy día estamos hablando, básicamente, de un ministerio que no tiene las facultades que, a mi juicio, debería tener”.
El segundo elemento fue el riesgo político de impulsar cambios legales que ampliaran esas facultades una vez asumido el cargo. En su equipo advierten que promover una reforma para dotar de más poder al ministerio podría interpretarse como una ley hecha a la medida del propio Carter.
Además, en el círculo del exalcalde también levantaron otra alerta: los duros cuestionamientos que podrían surgir si un senador recién electo deja el cargo para asumir como ministro. Así, advirtieron que podrían empujarse iniciativas legales para prohibir ese movimiento y que se le terminara responsabilizando a él de eso.



