El presidente de Colombia, Gustavo Petro, confirmó que se reunirá con Donald Trump el próximo 3 de febrero en la Casa Blanca. El encuentro busca frenar la escalada de tensiones tras meses de ataques verbales, amenazas militares y la reciente descertificación de Colombia en la lucha antidrogas. “Ya veremos los resultados de esa reunión”, afirmó el mandatario tras una llamada de una hora que selló el acercamiento.
La agenda priorizará la seguridad y el narcotráfico, intentando pasar de la confrontación a una “cooperación pragmática”. La relación entre ambos líderes ha sido crítica desde el regreso de Trump al poder en 2025, llegando incluso a la revocación de la visa del presidente colombiano. Sin embargo, ambos buscan ahora mecanismos conjuntos para frenar el flujo de drogas hacia Estados Unidos.
Este giro diplomático intenta rescatar una alianza histórica que se encontraba en su punto más bajo. Petro fue enfático al señalar en televisión nacional que su viaje a Washington “será el 3 de febrero”. El mundo político queda ahora a la espera de ver si este diálogo logra estabilizar la compleja relación bilateral entre la izquierda colombiana y el gobierno de Trump.



