La líder opositora calificó la detención del dictador como un “paso enorme para la dignidad humana”, aunque fuentes cercanas a la Casa Blanca revelan tensiones por el galardón de la Academia Sueca.
La escena política venezolana ha dado un giro histórico tras la captura de Nicolás Maduro. En una reciente entrevista con Fox News, María Corina Machado, actual Premio Nobel de la Paz, no escatimó en elogios para Donald Trump, asegurando que el operativo estadounidense refuerza los méritos del mandatario para recibir el galardón internacional. “Si yo creía que lo merecía en octubre, imagínese ahora”, afirmó la dirigente, quien ya planea su regreso a Venezuela para liderar la transición democrática.
Machado manifestó su deseo de “compartir” su reconocimiento con Trump, argumentando que el premio pertenece al pueblo venezolano y a quienes facilitaron el fin del régimen. Sin embargo, detrás de los agradecimientos públicos, la relación entre ambos líderes atraviesa un momento de evidente frialdad. La opositora admitió no haber mantenido comunicación con Trump después de la detención de Maduro.
Según revelaron fuentes anónimas cercanas a la Casa Blanca, el distanciamiento tendría su origen en un “pecado imperdonable” cometido por Machado en octubre: no haber rechazado el Nobel en favor de Trump. “Si ella hubiera dicho que el premio le pertenecía a él, hoy sería la presidenta de Venezuela”, señaló una fuente al citado medio. Pese a este roce diplomático, Machado insiste en que su prioridad es volver a Caracas, donde asegura ser “más útil” para consolidar la libertad del país caribeño.



