El Estadio Chinquihue fue testigo de una noche inolvidable, con el aclamado cantante Kidd Voodoo al frente de un espectáculo que no sólo repasó sus éxitos, sino que también rindió tributo a pilares de la música popular chilena y latinoamericana. El evento fue transmitido a todo el país por TVN.
Acompañado por su banda, Resonancia Etérea, el artista desplegó un repertorio que mantuvo al público eufórico. La energía se disparó con la presencia de Pablo Chill-E, en una esperada colaboración que encendió aún más el ambiente.
Sin embargo, uno de los momentos más sorprendentes de la jornada llegó cuando Kidd Voodoo sorprendió a los miles de asistentes con una reinterpretación de clásicos de “Los Prisioneros”. Con su propio estilo y sello distintivo, hizo vibrar al Chinquihue con versiones de himnos como “Estrechez de corazón”y “Tren al sur”, demostrando el respeto de la nueva generación musical por el legado de la banda de San Miguel. Esto no solo fue un homenaje, sino una clara señal de cómo la música de Los Prisioneros sigue resonando y adaptándose a los distintos géneros musicales.
Para finalizar el concierto y en agradecimiento a la ciudad, el cantante decidió despedirse con un toque de humor y nostalgia local. Interpretó una particular versión de la icónica canción “Puerto Montt” del grupo uruguayo Los Iracundos, un detalle que el público supo apreciar y que sirvió como broche de oro para una noche cargada de talento, respeto por la historia musical y una conexión única con su audiencia. El concierto en Puerto Montt, sin duda, ya se inscribe como un hito en la carrera de Kidd Voodoo.



