La belleza de un amor que termina | Por Fran Márquez


A Marriage Story o historia de un matrimonio es como prenderle fuego a un barco antes de que se hunda. Comienza con un final, una muerte, pero no de alguno de los protagonistas, sino de un sentimiento: EL AMOR. Así todo grandilocuente y con mayúscula, la muerte de un sentimiento que es tan extraño y diverso, pero al mismo tiempo tan poco original y añejo que creo que al final sólo parece responder a algo oculto y misterioso que nos salva la existencia.

Nicole es actriz y Charlie un dramaturgo, son padres de un niño de 8 años y recién están comenzando el proceso de divorcio. Nunca entendemos bien las razones de su unión, ni cómo nació el amor, pero si sabemos que ya la cosa no da para más y que se tiene que terminar. Nicole (Scarlett Johansson) es la primera en prender el fósforo que va a terminar con todo. ¿Cómo destruyes algo que no se mide? Bueno, el amor no es algo físico, pero deja huellas: casas, hijos, fotografías, etc. Y eso es lo primero que se ve afectado, somos testigos del dolor de dos personas que deben transformar todo lo vivido y convertirlo en otra cosa, en algo desconocido.


Es imposible tomar un bando, incluso, sabiendo que Charlie (Adam Driver) fue infiel. Si bien ambos cometieron errores, sabemos que son mejores que eso. Su hijo, la mejor creación de ellos es lo único intacto que los une y, a ratos, pareciera tener la fuerza suficiente para unirlos nuevamente… pero no. Todo avanza al momento cúspide de una discusión que te deja con la garganta apretada. Porque si alguna vez te rompieron el corazón o le rompiste el corazón a alguien sabes que todo lo que ocurre entre esas paredes es real. El amor es estruendoso, es una prueba de que estamos vivos y la crueldad con que a veces se debe terminar responde al nivel de sentimientos involucrados.

Una mención también a los abogados, especialmente a Nora (Laura Dern), reales parásitos del desamor que lucran con las emociones. Ellos si son los verdaderos expertos en todo esto, saben exactamente qué te y galletas necesitas para sentirte mejor en tu peor momento y se ofrecen como una guía que te ayudará a salir burocráticamente de un lugar sin forma, le da papeles y un plan a lo que no lo tiene. Excelente servicio.


Como dice Nicole en una escena de la película: “No es tan simple como ya no estar enamorados”. Historia de un matrimonio se dedica a sus personajes y a los gestos de cada uno con el otro. En cada escena se siente como el amor pasa al odio y del odio a esa otra relación que logran tener al final, una más sincera y humilde, donde ambos se convierten en la mejor versión de cada uno. Y lo más bacán e importante, deja clarito que como dice Bad Bunny “baby la vida e’ un ciclo” y todo sigue o si queremos mejorarlo más aún. Y citando a mi adorada Call Me by Your Name hay que vivir el amor como una experiencia. Quizás, cuando eso ocurra, vamos a terminar con el paradigma del amor romántico y dejaremos de llamarle desamor o, en términos formales, divorcio. Un amor no es menos real si no dura para siempre. Es lo que fue y listo, sigamos…

Sopla las velas, Robert, y pide un deseo.
Desea algo.
Desea algo.
Que alguien me abrace demasiado fuerte
Que alguien me haga sufrir demasiado
Que alguien se siente en mi silla
Y me quite el sueño
Y me haga ser consciente
De estar vivo
Estar vivo

 

La belleza de un amor que termina | Por Fran Márquez

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Francisca Marquez
Francisca Marquez
No sé si me gustan más las papas fritas o las películas, pero ver películas comiendo papas fritas es de mis cosas favoritas y más que ver películas, me gusta hablar de ellas.