Derribando los mitos de la marihuana con Marcelo Ibáñez


¿Qué pasaría si les contara que Chile fue el primer país de Sudamérica en contar con una plantación de marihuana y que data del año 1550? ¿O que el dicho “andar volado como chancho” tiene poco o nada que ver con la portada del disco Animals de Pink Floyd y mucho que ver con una vieja costumbre del campo chileno? Ese tipo de curiosidades son las que uno se puede topar al leer “Un Viaje Fantástico”, último libro del periodista y escritor Marcelo Ibáñez que se puso la titánica tarea de resumir la relación que los seres humanos hemos compartido con la marihuana desde la Era del hielo. Y como no podía ser de otra forma, aquí en #ViaX nos juntamos con Marcelo y conversamos de los mitos, las verdades y muchos de los miedos que han hecho que esta simple planta sea la “hierba del diablo” para algunos y “la santa María” para otros.

¿Cuál es la idea fuerza detrás de “Un Viaje Fantástico”? ¿Qué te motivó a escribir un libro centrado 100% en la marihuana?

El principal interés nace de un hecho estadístico, de explicar por qué Chile pasó de tener un consumo de marihuana que estaba dentro de los niveles estadísticos normales de cualquier país de occidente a convertirse en el tercer consumidor de marihuana a nivel mundial después de Israel y Estados Unidos este 2018. Eso no pasa gratuitamente, tienen que haber razones de por qué pasa eso. Segundo, desde que se expandió en los últimos 5 años el consumo medicinal o terapéutico de la marihuana en Chile, existen muchas personas que creen que es inocua o es super sana. Y efectivamente sirve para tratar muchas dolencias, pero también existen algunos riesgos que uno tiene que tomar en cuenta a la hora consumirla. La forma de consumirla medicinalmente no es la misma que cuando lo haces recreativamente. Por ejemplo, fumar marihuana no es un formato medicinal aceptado. Mi tercer interés, fue que durante este proceso de investigación me enteré que en Chile se ha cultivado cannabis sativa desde hace medio milenio aproximadamente. La primera plantación de Sudamérica fue en Curacaví el año 1550. Tenemos una larga tradición de cultivo de esta planta.  Otra cosa que es super importante es que es un tema que se ha debatido profundamente en Chile, pero de manera no muy informada en general. Y ahora existe un movimiento político muy importante que es la Cultura Cannábica. También hay un montón de negocios en torno a la marihuana, tanto en países en que está regulada como en países en que está prohibida, como es el caso de Chile, donde igual está lleno de growshops y te venden queques mágicos afuera del metro. Entonces todo eso le da una importancia social muy relevante al tema.

¿Y cuál es tu relación personal con la marihuana?

Yo soy consumidor. Y si bien bastante esporádico, es un tema que me ha interesado en general por el aspecto psicoactivo. Me ha interesado desde que he estado en la universidad. Y si bien yo no soy miembro de la Cultura Cannábica, porque no soy un activista, soy alguien que ha consumido cannabis en los últimos 20 años de manera esporádica. Es decir, hay años en que yo no he consumido y hay meses en que he consumido de manera más sostenida, sobre todo en la época más universitaria y veinteañera. Además, actualmente la uso para tratar un insomnio y también trabajé en Fundación Daya como Director de Comunicaciones. Entonces ahí empecé a conocer mucho el uso medicinal y empecé a ver cómo le cambia la vida a personas que tienen enfermedades graves.

De todo tu investigación, ¿cuál fue la anécdota que más te sorprendió o de la que nunca habías escuchado?

Hay muchas, quizá la que me parece más divertida y me llama más la atención es la que tiene que ver con el dicho “estar volado como chancho”. Es un dicho bastante común y que no solo conoce la gente que fuma marihuana, sino que ha trascendido. Yo pensaba, antes de empezar a investigar, que era por los chanchos de Pink Floyd en el disco Animals, pero no. En la investigación descubrí que era mucho más campestre el origen de ese dicho. Como en el campo chileno se ha cultivado cannabis por casi 5 siglos de manera ininterrumpida para sacar la fibra de la planta, los campesinos botaban toda la hoja y los cogollos, que son los que concentran las propiedades psicoactivas de la cannabis, y se lo daban de alimento a los chanchos. Entonces los chanchos empezaban a actuar de manera errática, les daba sueño, etc. De ahí nació el dicho de estar volado como chancho. Y lo otro que me sorprendió mucho es cómo se dio el proceso de prohibición de la marihuana, porque en general todas las sustancias que son ilegales ahora, se prohibieron a principios del siglo XX. Antes de eso no había prohibiciones, aunque igual existieron algunos casos antes. Por ejemplo, la marihuana estuvo 15 años prohibida en Egipto, también hay un edicto de Napoleón Bonaparte que prohibió el consumo en las tropas que estaban invadiendo Siria y Egipto, pero en general en todas las sociedades que la usaron, todas las culturas, todos los grupos tribales, nunca tuvieron un problema de salud pública por eso. Entonces es bastante llamativo que se haya equiparado con la heroína y la cocaína, que son drogas infinitamente más dañinas, mientras además se mantuvo legal el alcohol y el tabaco, que son sustancias mucho más dañinas que la cannabis. Además, el origen de la historia también es muy político, bien ideológico y bien funcionario, porque finalmente el principal impulsor de la campaña de prohibición lo hace la antecesora de la DEA (Administración para el Control de Drogas) en Estados Unidos de la mano de Harry J. Anslinger  en los años ’30. Se necesitaba una campaña para generar terror, necesitaban que la gente tuviera miedo de esta sustancia y eso es lo que hizo a través de una campaña de “fake news”, de propaganda y de mentiras y no a través de la evidencia científica.

¿Cuál es el principal mito sobre la marihuana que te gustaría derribar con tu libro?

Hay muchísimos mitos que se han derribado, pero no sé a qué nivel de masividad. Se han derribado sobre todo dentro de la cultura cannábica, que quizás por ser consumidores también son los más informados, o al menos parte importante de ellos. Pero hay muchos mitos. Los mitos que siguen hasta el día de hoy es que su consumo provoca locura, que aumenta la criminalidad en las sociedades que permiten su consumo, que aumentan los accidentes de tránsito e incluso que genera muertes por sobredosis. Pero vayamos por partes, el primer estudio de sus repercusiones a nivel social es de finales del siglo XIX, que lo encargó la Corona Británica para estudiar la situación del expandido consumo de cannabis en sus colonias de la India. Desde eso, hasta los informes que uno puede elaborar viendo las estadísticas de los estados de EE.UU. que permiten su consumo medicinal, recreacional o ambos, ha quedado demostrado que ninguno de esos prejuicios son reales. O sea, no aumenta el crimen, no aumentan los casos de psicosis y no genera esquizofrenia, porque es distinto decir que genera esquizofrenia a decir lo que sí sucede con las personas que tienen una predisposición genética a tener esquizofrenia, que ahí sí se puede gatillar la enfermedad consumiendo cannabis. Ahora, también te lo puede gatillar el consumo de alcohol o el consumo de muchas otras sustancias. ¿Y qué decir de la muerte? En toda sustancia, medicamento o fármaco hay algo que se llama DL50, que en farmacología significa Dosis Letal Media. ¿Cómo se determina esto? Se hace un experimento en que se le administra una sustancia a ratas de laboratorio hasta que se muere la mitad de la población a la que se le entregó dicha sustancia. Eso se hace con todos los medicamentos que se venden en la farmacia y la marihuana tiene solo una dosis letal teórica, porque nunca nadie la ha alcanzado. Se supone que es de 1 entre 40.000, eso quiere decir que uno debería consumir aproximadamente 400 kilos de marihuana en 15 minutos para poder generar una muerte, lo cual es imposible. La dosis letal mediana del alcohol, del tabaco, del café y de muchas otras sustancias legales es mucho más baja.

Tras estudiarlo a profundidad, ¿cómo evalúas la actual legislación sobre la marihuana en nuestro país? 

En términos legales, la actual Ley de Drogas se dictó el 2005 por el gobierno de Ricardo Lagos y ahí nace el movimiento cannábico, porque esa ley hace que muchos cultivadores y consumidores comenzaran a arriesgar penas muy altas. Por ejemplo, en el libro cuento un caso de un bibliotecario de Punta Arenas que pasó 3 años en la cárcel por fumarse un pito en la calle, un pito. Y ni siquiera un pito de cogollo, sino que un pito de hoja que tiene mucha menos potencia psicoactiva. Eso hizo reaccionar a la gente que consumía cannabis y que trabajaba en este tema y comenzó a desarrollarse un movimiento que llegó a su cúspide más o menos el 2013 o el 2015, que es el momento en que el Parlamento por primera vez en Chile se decide seriamente a cambiar la legislación, pero eso fracasó y ese proyecto actualmente está muerto. Por lo tanto, la ley no ha cambiado ninguna coma, pero ahora hay una especie de laissez faire. O sea, los jueces aplican la ley de otra manera, porque lo que la ley busca es castigar el narcotráfico y no al consumo personal. Y si a uno lo llegan a encontrar culpable por cultivar cannabis sin autorización del SAG, a lo más tienes una firma mensual, pero todo eso depende del criterio de un juez y hay jueces que tienen un criterio mucho más duro. Por ejemplo, se sabe que en las comunas periféricas son mucho más duros que en Providencia, Vitacura o Las Condes, entonces también hay un sesgo social. Pero ahora ha cambiado un poco la percepción que tenemos del consumidor. Antes era un criminal, un flojo, el volado de la esquina, pero ahora se sabe que hay abogados, políticos, gente super respetable, que es super exitosa en su vida y que el consumo de marihuana no le ha traido ningún problema social.

¿Cómo convencerías a una persona que está completamente en contra del consumo de marihuana para que leyera tu libro?

El libro fue pensado sobre todo para que lo leyera la gente que no es cannábica, la gente que le tiene miedo a la planta. Es un libro que alguien que consume marihuana le puede regalar a su papá, a su abuela o algún familiar que todavía piensa que esta es la hierba del diablo o que, si la fumas una vez, te haces adicto para toda la vida. Yo sobre le diría a la gente que la marihuana es una planta que ha convivido con los humanos durante 12 mil años de historia y tenemos 12 mil años de experiencia de consumo de marihuana que te muestran que no es ese demonio que te han pintado.

Derribando los mitos de la marihuana con Marcelo Ibáñez

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Peter Marschhausen
Peter Marschhausen
Sueño a 24 cuadros por segundo. Gamer desde que tengo memoria.